No al amor
El amor romántico, la atracción sensible entre dos personas, no puede ser la base del matrimonio. El matrimonio debe estar basado en la voluntad de fundar algo, superior a uno, por lo que ambos se gastan . No es una relación de iguales, sino de entrega.



ta del hombre se pone en “conseguir”, su vida se convierte en un equilibrio de fuerzas opuestas. Si la meta del hombre es “vivir”, es decir, enfrentar en cada momento lo que le pide su vocación, entonces la paz llega. Porque solo hay una fuerza que lo guía, y el trabajo y la familia son formas distintas de vivir una única vida.



