Dios y el demonio están del mismo lado.
Dios y el demonio están del mismo lado de la realidad: donde existe un querer con pasión. La tibieza, el conservadurismo, están al otro extremo.
Dios y el demonio están del mismo lado de la realidad: donde existe un querer con pasión. La tibieza, el conservadurismo, están al otro extremo.

Ancianos traidores