Si critico a las corporaciones por ser una forma mecanicista de organizar el trabajo, por esa misma razón critico las uniones laborales o sindicatos: la división de tareas, y el presentarse como una corporación dentro de la corporación (sus rasgos distintivos) lo demuestran.
La defensa del trabajador tiene que darse, no defendiendo a una clase, sino destruyendo la idea de clase. La idea de clase viene de una visión piramidal (mecanicista), que ha de ser sustituida por una visión organicista: hay jerarquía (todos dependemos de alguien) pero no hay cúspide (no existe quien dependa de nadie)