El verdadero problema ecológico no es el cambio climático. Lo importante es reconocer que, la forma de evolucionar de la especie humana, es cambiando su ambiente, en vez de adaptándose a él. Y este cambiar el ambiente tiene que hacerlo con cuidado porque, a diferencia de los otros seres vivos, su actuación no está completamente programada y, por tanto, lo puede dañar y, así, también, dañarse a sí mismo.
Además, en un sistema adaptativo complejo, como es la biosfera, todo es causa de todo. Es poco provechoso imputar causas a efectos